martes, 12 de enero de 2010

Movimientos sociales en referencia con las políticas agropecuarias en el Norte de America.

Movimientos sociales: acciones consecuencia de políticas agropecuarias.

Pérez Montiel Daniel.


Introducción.

La perspectiva teórica que abordare en este documento será la de la Teoría de los Movimientos sociales, específicamente las aportaciones de dos autores: Alan Touraine y Alberto Melucci.
Y aun que ambos autores están catalogados dentro de la corriente de la Teoría de los Movimientos, las perspectivas desde las que se ubican implican aportaciones distintas y valiosas para el estudio de los movimientos sociales.

Aun que se hará alguna anotación respecto al debate existente entre las nociones de Viejos y nuevos movimientos sociales, no entrare en discusión directa de este punto, pues dicho debate implicaría no solo la argumentación a favor o en contra, sino además, una propuesta alternativa que pudiese no abarcar la cuestión de las movilizaciones dentro de la modernidad, sino una propuesta regional.

Después de haber hecho algunas anotaciones acerca de las ya mencionadas teorías, se procederá a elaborara un pequeño análisis de los datos contenidos en Base de datos hemerográfica: "Migraciones y Actores sociales en el campo mexicano" (Sub base movimiento políticas agropecuarias; 2003-2005), del Grupo de Sociología Rural del Departamento de Sociología de la UAM-A”. Dicha base contiene variables derivadas del seguimiento periodístico hecho a través del diario mexicano “La Jornada”, a distintas manifestaciones sociales dadas en la latitud norte del continente americano.


Análisis de movimientos sociales (síntesis de los autores).

Desde los comienzos de la historia de la sociología la problemática del cambio social ha sido un tema de ocupación de esta nuestra disciplina. Desde los textos de Emile Durkheim podemos encontrar un interés por descubrir los mecanismos que intervienen en los procesos de transición de un tipo de sociedad a otra: de las llamadas sociedades tradicionales, a las sociedades modernas o industriales. Durkheim abordó este problema de su interés desde una perspectiva estructural, es decir desde la forma en que se construyen los entramados de relaciones sociales, la intensidad de su interdependencia: las formas de la división del trabajo social.
Sin embargo la problemática de la trasformación social no se ha limitado a una sola perspectiva. Son distintos y múltiples factores que intervienen en dichos cambios, entre ellos los diversos actores sociales, algunos conformados en colectividades como son los llamados movimientos sociales.

La importancia del estudio de los movimientos sociales radica en la implicación de la existencia de un conflicto central en el núcleo de cada sociedad. Si Durkheim aborda la trasformación social desde la perspectiva de la solidaridad social (la cohesión social), un estudio de los movimientos sociales implica abordar el cambio social desde la perspectiva del conflicto. Dentro de esta última perspectiva del estudio de los movimientos sociales existen distintas teorías. Entre ellas la llamada Teoría de los Movimientos sociales, o por otra parte la Teoría de la acción colectiva.

Ahora bien, con el afán de elaborar un ejercicio académico de análisis de los movimientos sociales, usaremos algunas de las herramientas teóricas existentes en la perspectiva de la Teoría de los Movimientos sociales.
Comencemos por revisar lo que un movimiento social es dentro de la teoría de los Movimientos sociales de Alan Touraine. Este autor plantea un estudio integral de los sistemas y actores sociales, basándose en la noción de que los sistemas sociales implican un orden -estabilidad- en tanto que los actores aparecen como un factor de cambio -de desorden-.

En este sentido, es en el que el sistema aparece como poseedor de un orden, y para Touraine, además tiene una gran orientación cultural para el grupo social, sobre el que ejerce un fuerte dominio. Es en este punto, en lo que respecta al control de la orientación del modelo cultural que se presenta el conflicto, pues hay sujetos inconformes con dicha dominación. Los modelos culturales conforman estructuras, sistemas de relaciones sociales -relaciones de poder-; y los actores, objetos de la atención de Touraine, no son simplemente reproductores de dichos modelos, sino que tienen la capacidad de reorientar, de redefinir prácticas y relaciones de poder:

“… el conflicto central de una comunidad es la división entre aquellos que se hacen agentes y dueños de los modelos culturales y quienes participan de ellos de manera dependiente, y se esfuerzan por desprenderlos del poder social que los orienta.” (Bolos, 1999; pp. 30) .

Si bien un movimiento social es un factor de transformación, no es el único. Touraine reconoce la existencia de otras formas de conducta colectiva que llevan a cabo acciones sociales que influyen en el cambio social. Entonces ¿Qué es un movimiento social? Cuando las acciones conflictivas tratan de transformar las relaciones de dominación social ejercidas sobre los principales recursos culturales –la producción, el conocimiento, las reglas éticas- Touraine las califica como Movimiento social (Touraine, en Bolos, 1999). El elemento característico, lo que acaba de definir un movimiento social, desde esta perspectiva que pondera el conflicto, es el enfrentamiento entre opuestos, la lucha por el control de las fuerzas, los recursos de desarrollo: “un movimiento social cuestiona la dominación” (Bolos, 1999; pp. 37) La producción, el dominio sobre las fuerzas de desarrollo durante el siglo antepasado, caracterizó los movimientos sociales de dicho siglo, y el consumo, es la etiqueta del siglo pasado.

Una vez que existe una definición de los movimientos sociales, podemos revisar la propuesta analítica de Touraine. Tres son los principios a reconocer y analizar para este autor. El primero de ellos se refiere a la identidad del movimiento. Los actores, el movimiento se define a si mismo. No se trata de una situación, o actores que puedan ser definidos en su identidad, metas y objetivos, por parte de un observador. Y la manera en que dichos actores se hacen de esta identidad, en que la afirman y se reconocen en ella, es cuando frente a su oponente se orienta hacia el centro del sistema de acción histórica.

El segundo principio de análisis de Touraine se refiere al la importancia de la definición del conflicto, es el principio de oposición. El conflicto, en Touraine, organiza y constituye al actor, así como hace surgir o identificar al adversario. De este modo el actor experimentara la sensación de enfrentamiento con otra fuerza social.

El tercer principio se refiere a la conciencia y a la acción, a la integración de estos dos aspectos de los movimientos sociales. Al referirlos, se habla de la dirigencia y las bases: de la estrategia. Este principio hace hincapié en el estudio y reconocimiento de la estructura del movimiento, de quiénes conforman su dirigencia, sus bases, así cómo sus estrategias de acción.

Estos principios enuncian los aspectos en que Touraine hace hincapié para poder llevar acabo un análisis de las características de los movimientos sociales: identidad, identificar al oponente, dirigencia y bases.

Touraine hace énfasis en el conflicto, en la identidad, en la conformación del movimiento, en su objetivo, en las metas; el autor hace hincapié en las estructuras. En tanto que Melucci más que interesarse por los actores que conforman al movimiento, se enfoca en la construcción de este y el modo en que se articulan sus acciones.

Melucci considera que se ha construido un modelo de movimiento social que poco tiene que ver con las conductas colectivas contemporáneas, que ese modelo hace aparecer a los movimientos como un actor unificado, con una esencia profunda, como “movimientos personajes”.

Si bien no hay un movimiento personaje para Melucci, si existe unidad en la acción, y el cómo se construye esa unidad es lo que le interesa.
El movimiento, la unidad en la acción de este, se construye a través de experiencias culturales: comunicación, vínculos, relaciones entre pequeños grupos, prácticas de innovación, o de recuperación. Son actividades cotidianas que van conformando la red; la unidad en la acción del grupo social, son redes subterráneas. A este respecto, Melucci establece que existen momentos de visibilidad para el movimiento, así como momentos de latencia; estos últimos referidos a las redes subterráneas, y entendidos como momentos en que el movimiento es invisible, pero no inactivo. Ambos momentos resultan importantes para la unidad de la acción de movimiento. Los momentos de visibilidad pueden evidenciar una problemática -el conflicto- y hacen de algo particular una cuestión pública. Dichos momentos también pueden cumplir la función de renovar las redes del movimiento, integrando a nuevos elementos a su base social, o a otros actores.

En este sentido es que Melucci pone el énfasis en la construcción de la acción colectiva más que en la construcción del movimiento. Diré que me parece que este autor entiende que los movimientos sociales son (además de identidad, conflicto, o estructura del grupo) las prácticas, ya sean visibles, subterráneas, o cotidianas, más que los propios actores.

Por otra parte Melucci esta involucrado en un debate moderno respecto a la definición de los movimientos sociales, en el surgimiento de la categoría de los Nuevos Movimientos Sociales. Se indica que los llamados nuevos movimientos son expresiones de la postmodernidad. La discusión se centra en la manera en que se debe entender a toda la serie de movimientos contemporáneos, esos que presentan características que no pueden ser explicadas o entendidas a través de los modelos de explicación de los movimientos sociales “clásicos”. Si bien, esos comportamientos colectivos contemporáneos tienen características “nuevas”, también presentan aspectos que hace pensar en los llamados movimientos clásicos. Y surge la pregunta que se hacen los teóricos modernos: ¿Se trata de nuevos movimientos, o de nuevas versiones de los viejos tipos?

Melucci escapa a este debate indicando que la noción de “novedad” es un concepto relativo, podríamos decir dependiente de la dimensión temporal en que nos ubiquemos. Por mi parte me parece que hablar de movimientos caracterizados por factores regionales, podría resultar más apropiado que hablar de “nuevos”.
Como dije, Melucci evade un tanto el debate, pero no excluye hablar de la novedad en los movimientos, e indica un elemento que identifica como nuevo dentro de los movimientos sociales contemporáneos: “el desafío simbólico”. Refiriéndose con esta categoría a la lucha centrada sobre el acceso, sobre el control a la información, sobre el conocimiento que permite ejercer dominación sobre los códigos. Estos últimos son un conjunto de reglas formales para organizar el conocimiento, para construir las formas de las relaciones sociales.



Análisis de la base de datos.

Lo que corresponde a continuación es hacer un ejercicio de la información contenida en Base de datos hemerográfica: "Migraciones y Actores sociales en el campo mexicano", del Grupo de Sociología Rural del Departamento de Sociología de la UAM-A”, respecto al seguimiento periodístico de diferentes manifestaciones de algunos movimientos sociales. Para el caso particular de este documento utilizaremos la sub-base referente a movimientos relacionados con Políticas agropecuarias.

Iniciaremos con el cruce del tipo de acciones emprendidas, y las tres regiones en que -quienes elaboraron la base- han dividido la latitud norte del continente. Las variables contenidas por la clasificación de tipo de acción han sido 3: acciones de fuerza, acciones directas disruptivas, y de búsqueda de acuerdos.

¿Qué implica haber escogido -haber clasificado- en estas categorías las acciones colectivas, de los movimientos estudiados? En un inicio podemos mencionar que se trata de un espectro general que ubicara las acciones entre dos extremos: el uso de la fuerza y la negociación; ello posibilita indicar un patrón respecto a las tendencias en el ámbito regional de los movimientos sociales, y que complementado con un análisis de las condiciones contextuales nos ayudara a conformar una explicación más completa. Por otra parte, el tipo de acción colectiva por la que opta un movimiento, con base en las caracterizaciones de los movimientos sociales que los teóricos han elaborado, aporta un elemento para construir la calificación con que trabajar los movimientos sociales en el contexto norteamericano en el 2005, elementos de la base de datos que manejamos.

De acuerdo a esta tabla -tomando en cuanta sus limitaciones-, la tendencia nacional de las acciones colectivas están orientadas a la búsqueda de acuerdos, a la negociación; dicha tendencia nos podría dar elementos para suponer que la mayoría de los movimientos registrados en la base de datos orientan sus acciones a vincularse con actores institucionales, más que optar por acciones dramáticas o disruptivas.
Me arriesgare a decir que estos primeros datos me hacen suponer que estos movimientos se colocan en la casilla de los Nuevos Movimientos Sociales, pues la negociación, me parece, implica una orientación que busca el reconocimiento institucional, demandas de reivindicación, más que de lucha por la dominación de los recursos de desarrollo; pero cómo lo he mencionado, requeriremos de otros datos para dar fuerza a esta idea. Por otra parte en el sur hallamos la presencia de algunas acciones de fuerza, lo que puede implicar una tendencia más combativa y radical que en el centro y el norte, y a causa de una concentración de movimientos indígenas en la región sur, resultaría, aun que sea por poco, valido pensar que los movimientos indígenas tienden a las acciones radicales.


Base de datos hemerográfica: "Migraciones y Actores sociales en el campo mexicano" (Sub base movimiento políticas agropecuarias; 2003-2005), del Grupo de Sociología Rural del Departamento de Sociología de la UAM-A”.

Pero además de incluir la orientación de los actores, no dejemos de lado la parte estructural y de sistema, es decir, que los países industrializados, desarrollados y postmodernos de la región norteamericana implicaran movimientos vinculados a esas características de ese contexto: postmodernos, nuevos movimientos sociales. En tanto que el sur, entendido como México, presenta un contexto más convulsionado, y en consecuencia requerirá de mayor fuerza en las acciones colectivas de los actores de esta zona.


Base de datos hemerográfica: "Migraciones y Actores sociales en el campo mexicano" (Sub base movimiento políticas agropecuarias; 2003-2005), del Grupo de Sociología Rural del Departamento de Sociología de la UAM-A”.

Ahora bien, esta tabla nos deja ver que la propuesta arriba mencionada de que la condición de países desarrollados implicaba una tendencia en esos países para presentar movimientos sociales del tipo Nuevos movimientos, sin estar errada, o comprobada, se debilita, pues México, el país subdesarrollado de la región conjunta la mayoría de sus acciones colectivas en la columna de negociación, sin ser un país postmoderno, es decir un contexto que oriente la acción de los actores de los movimientos por vías que pareciera resultar inherentes a los países desarrollados y a los nuevos movimientos sociales. En tanto la suposición del carácter de los movimientos indígenas, se mantiene, pero no se corrobora por completo.

Pero la tabla que sin duda refuta las suposiciones que párrafos arriba hacía, es esta. Demostrando que el al sur hallamos apenas siete acciones de fuerza, en Veracruz. En tanto que la tendencia en general en esta latitud del continente americano, esta orientada por la búsqueda de acuerdos, por reivindicaciones, por formar parte del sistema.


Base de datos hemerográfica: "Migraciones y Actores sociales en el campo mexicano" (Sub base movimiento políticas agropecuarias; 2003-2005), del Grupo de Sociología Rural del Departamento de Sociología de la UAM-A”.

La siguiente talaba muestra la efectividad de las formas de las acciones por las que cada movimiento ha optado, es decir la forma en que las autoridades responden frente a las acciones de los actores sociales. Y debemos decir que la efectividad resulta muy baja. La tendencia a negociar presenta apenas dos reacciones, que comparadas con la cantidad de acciones, implica ganancias mínimas.





Base de datos hemerográfica: "Migraciones y Actores sociales en el campo mexicano" (Sub base movimiento políticas agropecuarias; 2003-2005), del Grupo de Sociología Rural del Departamento de Sociología de la UAM-A”.

El par de repercusiones que han tenido los movimientos con sus acciones sobre le sistema, se han dado en México o de acuerdo al cuadro contra México ¿Implica ello qué los sistemas en los países desarrollados resultan más inflexibles? o ¿Debilidad de los movimientos sociales en esos países?
En realidad opto por deducir que los canales institucionales resultan más activos y funcionales en EU que en México, y que las colectividades, por esta característica del sistema estadounidense tienen mas fuerza que las colectividades nacionales.

Para concluir, este breve y limitado análisis, queda decir que tanto la parte estructural, es decir el sistema, como la construcción de la identidad del movimiento, la construcción de la acción social en los momentos de latencia, la visibilidad, y el contexto social y político en que se inscribe un movimiento, son elementos de un análisis integral, y tienen un peso especifico, no sólo como aspectos para realizar un análisis, sino como condiciones y articulaciones en que se desarrollara y por las que será caracterizado un Movimiento social.


Bibliografía.

-Melucci, A. (1999) "Acción colectiva, vida cotidiana y democracia." Colmex, México.

-Bolos, S. (1999) "La construcción de actores sociales y la política." Plaza y Valdés, y la Universidad Ibero americana. México.

-Touraine, A. (1988) "¿Podemos vivir juntos? La discusión pendiente. El destino del hombre en la aldea global." Fondo de Cultura Económica. México.

- Base de datos hemerográfica: "Migraciones y Actores sociales en el campo mexicano" (Sub base movimientos y políticas agropecuarias; 2003-2005), del Grupo de Sociología Rural del Departamento de Sociología de la UAM-A”

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